Danzarines toman plaza Bolognesi, se enfrentan a serenos y generan violencia

Algunos danzarines tomaron por la fuerza la plaza Bolognesi, enfrentándose a serenos y policías.

Las posiciones encontradas que hubo entre las autoridades y la Hermandad de la Virgen Las Mercedes provocaron que la veneración a la Patrona de Juliaca sea empañada con hechos de violencia. Algunos danzarines tomaron por la fuerza la plaza Bolognesi, enfrentándose a serenos y policías.

En horas de la mañana parecía que la Hermandad cedía su posición, ya que sus dirigentes habían declarado en los medios radiales que danzarían por el jirón Ramón Castilla, plaza 2 de Mayo y otras vías aledañas, que fue propuesto por la municipalidad.

PROTESTA. Al promediar las 11 horas, los primeros conjuntos folclóricos iniciaron su recorrido por ese trayecto, pero al llegar a la tribuna oficial, en el frontis del cuartel Bolognesi, los bailarines pasaron caminando, lo que causó sorpresa entre las autoridades y el público.

 

Dijeron que era en señal de protesta por la no autorización de la veneración por la ruta tradicional, es decir por el Centro Histórico. Ante esta actitud, el alcalde provincial, David Sucacahua Yucra y otros se retiraron del estrado.

Lo peor ocurrió después. Pasadas las 13 horas, los danzarines de Los Verdaderos Elegantes de la Morenada Fanáticos del Folklore se desplazaron por diversas calles hasta llegar a la plaza Bolognesi. Los serenos y policías trataron de impedir el ingreso, generándose batalla campal. Luego de unos 30 minutos, debido a la numerosa cantidad de danzarines y músicos, los agentes no pudieron contener y se retiraron.

La autoridad municipal lamentó la actitud de los danzarines y consideró que estas personas “no quieren el orden de la ciudad”. Refirió que tras este conato algunos policías y serenos resultaron heridos, por la que mediante la Procuraduría Municipal denunciarán ante las instancias competentes. Agregó que solamente dos conjuntos desacataron la ordenanza, al ingresar por la fuerza a la plaza Bolognesi, ya que los demás veneraron a la Virgen con normalidad en el jirón Ramón Castilla y aledaños. (correo)